Lo malo de tener un husky es la cantidad de ejercicio que el husky, al ser uno de los tres chiflados del trineo, requiere más ejercicio y tiene que ejercitarse durante tres o cuatro horas cada día antes de poder parar un rato. Por lo tanto, es aconsejable pensarlo bien antes de adquirir un husky. Si tienes un husky, tendrás que hacer mucho ejercicio todos los días y estarás medio agotado. Lo malo de tener un husky es que hay que bañarlo con frecuencia. Aunque el husky tiene un aspecto fresco y guapo, en realidad es bastante neurótico y siempre le gusta hacer cosas que dejan a su dueño sin palabras. Al husky le gusta jugar en el barro y le gusta encontrar algunos charcos de barro y saltar en ellos cuando los ve. Especialmente cuando el dueño le ha dado un baño, puede ensuciarse inmediatamente y desesperar a la gente.
Lo malo de tener un Husky es que suele perder el pelo. Los Huskies eran originalmente una raza que sobrevivía en las regiones más frías, y para protegerse del frío, tienen mucho pelo largo. Los huskies mudan mucho, y lo hacen en grandes grupos, por lo que los propietarios deben cepillar y limpiar a sus huskies todos los días. Así que si quieres tener un Husky, debes estar preparado. Lo malo de tener un husky es que le gusta demoler casas. Los huskys son reconocidos como el director de la oficina de demolición y tienen la capacidad de demoler casas. Cuando un husky se aburre, siempre son los muebles de la casa los que sufren. Así que si quieres quedarte con un husky, sustituye los muebles regularmente y prepara tu cartera para una hemorragia.