I. El gato come demasiado deprisa y demasiado rápido, lo que le provoca vómitos fisiológicos, que no suelen durar mucho tiempo y pronto puede comer con normalidad. II. El gato ha comido algo irritante, que estimula el tracto gastrointestinal provocando el vómito. III. El gato puede sufrir una gastroenteritis u otras enfermedades gastrointestinales. Si el gato se encuentra en mal estado y vomita con frecuencia, se recomienda acudir al veterinario.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي