Si a un perro se le clava un hueso en el estómago, mostrará síntomas como vómitos, diarrea, falta de ánimo, no comer ni beber, sangre en las heces, etc. En serio, también vomitará sangre. Si un perro muestra síntomas similares después de comer un hueso, lo mejor es llevarlo inmediatamente al veterinario para que lo examine. A veces los huesos se atascan y es necesario operar para extraerlos y evitar lesiones que pongan en peligro la vida. No te preocupes por el dinero en este momento, salva a tu perro lo antes posible. Es mejor no dar al perro huesos, especialmente de pollo, espinas de pescado y similares, ya que pueden atascarse fácilmente en la garganta del perro o cortarle el intestino.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي