Si su perro tose y vomita, lo primero que hay que considerar es que está relacionado con un resfriado. Si se trata de un resfriado, mantén a tu perro abrigado y dale un suministro de tres días de medicamentos antiinflamatorios para el resfriado, junto con medicamentos para la tos. Si tu cachorro tose y vomita, debes estar atento a la enfermedad respiratoria infecciosa conocida como tos de las perreras, en cuyo caso tu perro puede ser tratado con un jarabe para la tos y medicamentos antiinflamatorios. Si su perro también muestra signos de falta de energía, apetito y secreción nasal, es aconsejable llevarlo al médico, ya que estos signos indican que puede tener moquillo canino. Si el perro sólo tiene ocasionalmente un ataque de tos y tiene que vomitar, puede tratarse simplemente de un malestar de garganta y no suele ser un problema grave. En el caso de que los síntomas persistan durante un periodo de tiempo más largo, lo mejor es que el propietario lleve al perro al veterinario para que investigue la afección.
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