Un cachorro recién nacido con diarrea puede tener un alto contenido de grasa en la dieta de la madre, lo que provoca un alto contenido de grasa en la leche, que puede provocar diarrea después de que el cachorro la ingiera. Se recomienda alimentar a la madre de forma razonable y no darle comida demasiado grasienta. El perro recién nacido defecará algunas heces blandas de color amarillento, lo cual es normal y está relacionado con su consumo de leche. La leche materna es líquida y el contenido de residuos suele ser mayor tras su digestión y absorción. Sin embargo, si las heces son acuosas y líquidas, puede haber una anomalía en el tracto digestivo del perro, normalmente debida a un resfriado o a un problema gastrointestinal congénito. Los cachorros son débiles y pueden resfriarse fácilmente. Es aconsejable prestar atención a la temperatura del entorno en el que se encuentra el cachorro y mantenerlo caliente. Los cachorros no conocen la saciedad y comer demasiado puede provocar indigestión y síntomas de diarrea.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي