Si al perro no le gusta la comida que le dan, el dueño puede comprar una pequeña muestra de comida para perros y dejar que el perro elija lo que le gusta comer. Si su perro es nuevo en un entorno o está asustado y se siente nervioso, es aconsejable que se quede con él para calmarlo. Los perros que padecen enfermedades bucales, como estomatitis, úlceras bucales y caries dentales, o enfermedades digestivas, como gastroenteritis y pancreatitis, también pueden reducir el apetito del perro, por lo que es aconsejable consultar a un médico para que lo medie. Si un cachorro es nuevo en un entorno nuevo, es posible que no coma porque está nervioso y asustado. Los propietarios deben calmar a sus perros y llevarlos a familiarizarse con el nuevo entorno lo antes posible. Si al cachorro no le gusta o se cansa de comer esta comida para perros, puede deberse a que es quisquilloso con la comida y hay que corregir los hábitos alimenticios del perro reduciendo la cantidad de aperitivos que se le dan.
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