¿Dónde le gusta a Alaska que le toque su dueño? A Alaska le gusta que su dueño le toque porque se siente cerca de él y le da una sensación feliz de ser mimado y cálido. A Alaska le encanta que su dueño le toque la barbilla, eso hace que el perro se sienta muy seguro. Las caricias en el vientre también hacen felices a los perros, ya que girarán el vientre para que sus dueños les acaricien cuando se sientan cariñosos con ellos. A los perros también les gusta que les acaricien el lomo. La técnica consiste en empezar por la nuca y juntar las palmas de las manos para acariciar el coxis. La parte central de la espalda es otro de los puntos favoritos de los perros, ya que sienten una profunda sensación de satisfacción y total seguridad cuando les acariciamos el lomo. Su perro se sentirá definitivamente más cómodo, sobre todo si hace algo como un movimiento de cosquilleo a lo largo de su pelo trasero.
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