Cuando se diagnostica a un gato una infección por tiña, las principales opciones de tratamiento son las siguientes: En primer lugar, hay que aislar al gato para evitar el contacto con otros gatos de la casa, lo que puede dar lugar a una transmisión mutua, y el propietario del gato debe minimizar el contacto con él, excepto cuando le den de comer. En segundo lugar, la zona en la que el gato tiene la tiña debe eliminarse con una cuchilla. En primer lugar, para evitar la transmisión de la lesión a la zona sana, y en segundo lugar, para facilitar la aplicación de la medicación. En tercer lugar, hay que utilizar la medicación antifúngica adecuada, incluida la medicación oral, el spray o la pomada de clorhidrato de terbinafina, y también se puede tomar lecitina o aceite de pescado para aumentar la nutrición de la piel y promover el crecimiento del pelo. En cuarto lugar, hay que lavar con frecuencia la casa, la jaula y el sofá, y exponerlos al sol y esterilizarlos.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي