Cuando un gato está resfriado, suele tener mocos, estornudos y tos. Un resfriado leve se trata con algunos antibióticos, junto con medicación respiratoria. Si no mejora o es grave, se recomienda llevar al gato al veterinario. Las causas del resfriado son muy variadas: problemas víricos, rinitis, alergias, pulmones, cuerpos extraños, etc. Trate a su gato lo antes posible para no retrasar la afección.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي