Puede haber las siguientes razones para que la pata de un gato cojee repentinamente sin que haya un traumatismo: en primer lugar, el gato puede tener una distensión muscular, que le causará dolor cuando se mueva y parezca que cojea. Además de esto, una fractura también puede aparecer como una cojera al caminar. Una fractura tampoco presenta un traumatismo evidente, pero puede causar un dolor intenso, y algunos pies pueden aparecer hinchados cuando se fracturan. También puede estar dislocado y se recomienda una visita al hospital para realizar una radiografía.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي