Lo que las gatas no pueden comer cuando están embarazadas

En primer lugar, las gatas no deben comer huesos después de la gestación, seguidos de huesos de ave y pescado con espinas, principalmente porque estos huesos se rompen fácilmente y tienen secciones afiladas, que pueden atascar a la gata o entrar en el cuerpo y cortar el tracto gastrointestinal, causando así hemorragias y daños en el cuerpo de la gata embarazada, lo que puede provocar gravemente un aborto. En segundo lugar, no hay que alimentar a las gatas embarazadas con carne cruda, principalmente porque ésta puede contener parásitos, lo que aumentará la probabilidad de infección y provocará diarrea y vómitos, y en casos graves, los parásitos se transmitirán al feto a través de la sangre. Por último, hay que tener cuidado de no dar alimentos demasiado fríos, principalmente porque los alimentos demasiado fríos causarán irritación en el estómago y los intestinos del gato, lo que provocará diarrea; si la temperatura ambiente es más fría, es mejor poner el alimento a temperatura ambiente o ligeramente calentado para que el gato lo coma.

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