Un perro que ha cogido un resfriado mostrará signos de secreción nasal, ojos rojos e inyectados en sangre, pérdida de apetito mental y diarrea y vómitos. Es importante darle primero la medicación y, si no mejora, llevarlo inmediatamente al veterinario sin demora para que los síntomas del perro no se agraven ni provoquen otras enfermedades.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي