Los perros pueden someterse a la prueba del Toxoplasma gondii extrayendo sangre y analizándola con un test. Las probabilidades de que un perro se contagie de Toxoplasma gondii son muy bajas y, por lo general, se puede prestar más atención a sus signos clínicos. La enfermedad de los perros infectados por Toxoplasma gondii es muy similar al moquillo y a la hepatitis infecciosa. Además, los perros infectados por Toxoplasma gondii pueden desarrollar fiebre, tos, anorexia, depresión, secreción de los ojos y la nariz, dificultades respiratorias y, en casos graves, diarrea con sangre, vómitos violentos, parálisis y otros signos neurológicos.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي