De hecho, como las células tumorales iniciales son bastante pequeñas, no son fáciles de diagnosticar. Es cuando el tumor tiene más de 1 cm de diámetro cuando es más fácil detectarlo, y es entonces cuando el perro puede mostrar algunos síntomas: piel hinchada, cambios de peso, vómitos y diarrea, letargo, andar poco natural, disminución del apetito, etc. Si se presenta alguno de estos síntomas, lleve a su mascota al hospital para que la revisen y así evitar retrasos.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي