El Mastín Lumberjack es muy excitable, aprende las cosas rápidamente y es muy fácil de adiestrar. Lo mejor es elegir un Lumberjack alrededor de los 3-4 meses de edad, un período en el que el perro no ha formado malos hábitos, es adaptable, puede establecerse rápidamente en un nuevo entorno y tiene una alta tasa de supervivencia. Lo primero que hay que hacer es conseguir que el Mastín Lumberjack reconozca a su dueño y sea amable con el perro en general, son muy inteligentes y pueden percibir cómo les trata su dueño. Si el perro lo hace bien en el adiestramiento, puedes acariciarlo y premiarlo con golosinas, si no lo hace bien repréndelo en voz alta, para que el perro entienda que lo que está haciendo no está bien. No les pegues, pueden volverse rebeldes o temerosos. El Mastín de la Madera es amigable con su familia, le gusta jugar con los niños y es paciente con ellos. Sin embargo, desconfían de los extraños, tienen un fuerte sentido del territorio y ladrarán fuerte y atacarán si son violados, lo que los hace ideales como perros guardianes. No alimente al Mastín de Leñador con leche, los perros son intolerantes a la lactosa y sufrirán diarrea e hinchazón si toman demasiada leche. Tampoco los alimente con comida humana, demasiada sal provocará una gran pérdida de pelo y daños en los órganos del perro.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي