Los antiguos ancestros del British Shorthair les han dejado una gran tradición de trabajo duro y resistencia, lo que les hace más fuertes que los gatos normales, y pueden manejarse en entornos desconocidos con facilidad y sin ningún rastro de miedo. Su capacidad de adaptación es muy fuerte y no cambian por su entorno. Por lo tanto, su conservación es relativamente buena.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي