Cómo tratar el moquillo

Un tratamiento eficaz para el moquillo es el uso abundante de suero de alta inmunidad para el moquillo, inmunoglobulina o suero de pentamidina en las primeras fases de la enfermedad. Para prevenir y controlar las infecciones secundarias, se utilizan antimicrobianos de amplio espectro con efectos antiinflamatorios y antipiréticos. Se utilizan estimulantes cardíacos, diuréticos, astringentes, antieméticos, antitusígenos y expectorantes según la enfermedad. El interferón puede utilizarse en perros con síntomas neurológicos de aparición tardía con buenos resultados. A los perros con espasmos y convulsiones graves se les puede administrar inyecciones intramusculares de Valium, que tiene cierto efecto aliviador.

English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي