Los gatos no necesitan baños frecuentes como los perros. Los gatos pasan mucho tiempo lamiendo su pelaje cada día y su saliva contiene una gran cantidad de lisozima, que tiene un efecto limpiador y antibacteriano, lo que equivale a bañarse. Los gatos pueden mantenerse limpios y ordenados durante mucho tiempo en un entorno doméstico. Por ello, se recomienda bañar a los gatos una vez cada dos o tres meses, y cinco o seis veces al año es suficiente.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي