En circunstancias normales, dependiendo de las circunstancias, su perro puede ser bañado una vez cada 7-10 días aproximadamente en verano, una vez cada 2 semanas aproximadamente en los meses más frescos de primavera y otoño, y el ciclo de baño puede ampliarse a unos 20-25 días en los meses más fríos de invierno. Los baños frecuentes no son una buena idea, ya que tienden a destruir la capa de grasa que protege el pelaje del perro, haciéndolo más susceptible a las infecciones parasitarias y las enfermedades de la piel.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي