Síntomas de la esquistosomiasis pulmonar en perros Descripción detallada de las características físicas de la esquistosomiasis pulmonar en perros

La esquistosomiasis pulmonar canina, también conocida como sanguijuela pulmonar, también se conoce como esquistosomiasis porque el patógeno pertenece al género Schistosoma. Hay muchas especies de esquistosomas, la más común de las cuales es Schistosoma weissei, que se encuentra en los pulmones, las meninges y la tráquea de perros y gatos, principalmente en Zhejiang, Taiwán y el noreste. En las provincias de Guangdong, Sichuan, Jiangxi y Guizhou también se encuentra una especie de Schistosoma canis, generalmente en nódulos subcutáneos y, con menor frecuencia, en los pulmones. El patógeno y la vida de Schistosoma canis son de color rojo oscuro, de 7,5 a 16 mm de largo y de 4 a 8 mm de ancho, con una superficie dorsal elevada y una superficie ventral aplanada, muy parecida a un medio grano de judía roja. Los gusanos suelen encontrarse en parejas en sacos formados por el tejido pulmonar, que están conectados a los bronquios. Los huevos son ingeridos en el tracto digestivo con el esputo del huésped y excretados en las heces, donde eclosionan en el agua en forma de capilares y se multiplican en el primer huésped intermediario, el caracol de agua dulce. Las larvas escapan del caracol e invaden el segundo huésped intermedio (cangrejo), donde se convierten en quistes. Cuando los perros y gatos comen cangrejos crudos o semicrudos que contienen quistes, éstos se desprenden de los quistes en el intestino delgado y atraviesan la pared intestinal, la cavidad abdominal, el diafragma y la pleura hasta llegar a los pulmones, donde se convierten en gusanos adultos. Los signos clínicos habituales de la esquistosomiasis pulmonar canina son la tos, que puede ir acompañada de hemoptisis, dificultad respiratoria, fiebre y diarrea, y heces negras. El diagnóstico se confirma mediante la detección de huevos en el esputo y las heces, en combinación con los signos clínicos y los datos epidemiológicos. En primer lugar, se debe utilizar pirazolona a una dosis de 50 mg/kg de peso corporal como antihelmíntico durante 3 a 5 días. O utilizar tiodeclorofenol a una dosis de 100 mg/kg de peso corporal, administrada por vía oral a los niños diariamente o en días alternos, durante 10-20 días de tratamiento. En segundo lugar, debería prohibirse el cangrejo fresco como alimento para perros y gatos en las zonas donde la enfermedad es endémica.

English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي