La encefalitis es generalmente una inflamación de las meninges y del parénquima cerebral causada por agentes infecciosos o tóxicos. La encefalitis puede desarrollarse en gatos de todas las edades y suele ser aguda o subaguda. Puede dividirse en encefalitis séptica y encefalitis no supurativa según la naturaleza de la lesión. Etiología La encefalitis no supurativa suele estar causada por una enfermedad infecciosa y se produce con mayor frecuencia durante o después de la recuperación. También puede ser causada por toxinas bacterianas o por envenenamiento con ciertas sustancias químicas (por ejemplo, el plomo). La encefalitis péptica suele estar causada por una infección bacteriana tras un traumatismo o por la propagación de focos sépticos desde zonas adyacentes; también puede estar causada por septicemia y coágulos sanguíneos (pero esto es poco frecuente); ocasionalmente está causada por larvas parasitarias que se pierden y entran accidentalmente en el cerebro.3. Envenenamiento del gato, como la ingestión de sustancias tóxicas que conducen a la encefalitis.4. Encefalitis causada por una infección bacteriana en gatos, como la infección bacteriana causada por un traumatismo no tratado. Además del diagnóstico basado en los síntomas cerebrales generales y los signos focales, se pueden realizar análisis de sangre y de líquido cefalorraquídeo. Los análisis de sangre son principalmente neutrofílicos con un desplazamiento nuclear hacia la izquierda. Las pruebas del líquido cefalorraquídeo son importantes, ya que la punción tiende a producir un líquido cefalorraquídeo turbio con un aumento del recuento de proteínas y células debido al aumento de la presión intracraneal; en el caso de la encefalitis séptica, el líquido cefalorraquídeo contiene microorganismos patógenos además de un aumento de los neutrófilos. Síntomas Cuando la inflamación progresa más profundamente en el cerebro o cuando hay focos inflamatorios profundos en el cerebro en los gatos, puede causar parálisis generalizada o incompleta, dismotilidad de las extremidades, párpados caídos, pupilas dilatadas, parálisis del nervio óptico, de los músculos de la mordida, de la faringe, de la garganta y de la lengua. El perro permanece inmóvil y tiene una pérdida total de las reacciones externas. La mayoría de los perros con encefalitis presentan una temperatura elevada y una pérdida de apetito tardía. El tratamiento de la encefalitis, independientemente de la causa, se asocia generalmente a una alta tasa de mortalidad, y la recuperación ocasional suele ir seguida de secuelas. Las infecciones bacterianas o secundarias pueden tratarse con fármacos que atraviesan fácilmente la barrera hematoencefálica (por ejemplo, sulfonamidas, ampicilina, gentamicina. Si es necesario, pueden utilizarse sedantes como el fenobarbital (2-5mg/kg de peso corporal, 3 veces al día, por vía oral) o la clorpromazina (1-2mg/kg de peso corporal, por vía intramuscular). Para reducir el edema cerebral y la inflamación, utilice prednisona 1mg/kg de peso corporal, por vía intramuscular, o manitol al 20% por vía intravenosa. Hay que tener en cuenta que la encefalitis felina es una inflamación del parénquima cerebral causada por una infección y no existe una medicación específica si se debe a un virus.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي