Con qué frecuencia hay que hacer una revisión Las mascotas recién nacidas pueden someterse a una revisión a los 30 días de vida; se recomiendan revisiones anuales desde una edad temprana; para las mascotas con enfermedades crónicas o las mascotas mayores (7 años o más), se recomienda una revisión cada 6 meses. ¿Cuáles son las funciones de las distintas revisiones? Revisión de rutina: es la más común y sirve principalmente para conocer el estado básico de la mascota, comprobando los cinco sentidos y el interior de la boca, la salud del pelaje, la salud de la piel, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la respiración y la temperatura corporal, etc. Las mascotas de cualquier edad necesitan que se les haga esta revisión. Análisis de sangre de rutina: Los análisis de sangre de rutina pueden mostrar si su mascota tiene alguna inflamación, infecciones virales, anemia u otros problemas. Bioquímica de la sangre: La bioquímica de la sangre contiene tres partes: la función hepática, la función renal y los electrolitos, que permiten detectar si cada órgano funciona con normalidad. Análisis de orina de rutina: para comprobar si hay infecciones y cálculos en el sistema urinario. Los valores del análisis de orina pueden ayudar al veterinario a hacer un diagnóstico definitivo si su mascota tiene micción frecuente, urgencia, micción escasa, orina espesa o hematuria. Examen fecal: para comprobar si hay infecciones parasitarias o trastornos del tracto digestivo. Si su mascota tiene una dieta normal y no ha tenido ningún problema digestivo, esta prueba es opcional. Cribado zoonótico: se utiliza para comprobar si la mascota es portadora de patógenos como la rabia, la enfermedad de Lyme y la leptospirosis, que pueden afectar a la salud del propietario. Ecografía: para comprobar si hay anomalías estructurales en los órganos internos del animal.
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