A diferencia de otros perros, cuyas orejas se levantan, las del labrador cuelgan cerca de la cabeza. Esto hace que el canal auditivo externo del Labrador sea impermeable al aire y a la cera del oído, lo que lo hace muy susceptible a las bacterias y los virus. Esto puede provocar otitis externas frecuentes. Cataratas Las cataratas son una afección que sufren muchos labradores y son hereditarias, aunque muchos labradores pueden haber tenido problemas oculares de pequeños. Estos perros crecerán con una vista más pobre. Si el propietario no trata al perro a tiempo, el labrador puede quedarse ciego.
La obesidad es una condición común en muchos perros hoy en día, y al igual que los humanos, está causada por las condiciones de vida y los hábitos modernos. En el caso de los labradores, sin embargo, son una raza fuerte y versátil, por lo que si un labrador sufre de obesidad, no sólo es una carga para el propio perro, sino también para los órganos del cuerpo. Incluso puede provocar otras enfermedades. Si el labrador come demasiada carne grasa o indigesta, puede aumentar la carga de su estómago e intestinos. A menudo, si el propietario no los alimenta correctamente, el perro será como un niño al que no le gusta comer y tiene el estómago revuelto. Cuando esto ocurre, es importante que los propietarios presten atención a la forma de alimentar a sus perros.