Los perros son muy susceptibles a los resfriados durante el cambio de estación, cuando hay una gran diferencia de temperatura entre el frío y el calor. Los padres deben saber que cuando su perro vomita y tiene diarrea, su temperatura corporal sube y baja y su calor corporal es intenso, puede que ya esté resfriado. Este es un buen momento para alimentar a su perro con el remedio pediátrico para el resfriado o Panax notogins para deshacerse del frío, y para mantenerlo caliente dándole un cojín o un nido caliente. Es natural que los perros mastiquen huesos, pero es mejor no darles de comer, sobre todo huesos de pollo que los perros no pueden digerir y pueden perforar sus órganos digestivos. También es importante no comer demasiada carne e hígado, que son demasiado grasos para que los perros los digieran y absorban y pueden causar indigestión. Los padres deben ayunar a sus perros durante 24 horas y alimentarlos con agua probiótica durante este período para trabajar lentamente en su intestino. Si su perro tiene vómitos, heces malolientes o incluso sangre en las heces, una temperatura corporal elevada y una mala salud mental, además de diarrea, puede tener enteritis. Lo más seguro es llevar a tu perro a una revisión y, si se confirma el diagnóstico de enteritis, lo primero que hay que hacer es ponerle una inyección antiinflamatoria con el médico. Al llegar a casa, puedes añadir probióticos a la comida de tu perro para regular el tracto gastrointestinal y ayudar a tratar la enteritis.
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