El huevo crudo contiene una proteína llamada ovoalbúmina, que priva al organismo del perro de vitamina H, un nutriente esencial para el crecimiento y la salud del pelaje. Además, los huevos crudos suelen contener gérmenes como la salmonela, y alimentar a los perros con huevos crudos puede acabar causándoles una deficiencia de vitamina H al alimentarlos accidentalmente con toxinas. Los huevos pueden cocinarse antes de alimentarlos, son ricos en proteínas y otros nutrientes, sólo la proteína cruda contiene ovoalbúmina. Si se alimentan con huevos crudos, sólo debe utilizarse la yema, pero hay que tener cuidado para evitar la infección por gérmenes.
Los perros no deben comer carne cruda No se recomienda alimentar a los perros con carne cruda. El sistema inmunitario del perro no puede combatir las bacterias de la salmonela y el bacilo que se encuentran con más frecuencia en la carne cruda de aves de corral, y los parásitos que pueden encontrarse en la carne cruda también son muy peligrosos para los perros, por lo que hay que cocinar la carne al menos ocho minutos antes de dársela al perro.
(No se recomienda que los perros no puedan comer leche) Alimente a su perro con leche. Muchos perros son intolerantes a la lactosa y deben dejar de consumirla si experimentan pedos, diarrea, deshidratación o irritación de la piel después de beber leche. Los perros con trastornos de lactosa deben ser alimentados con leche sin lactosa, preferiblemente de cabra.