Mimar demasiado a tu perro puede provocar agresividad Es normal y bueno que los perros desconfíen de los extraños que entran en casa. Pero la mayoría de los perros son realmente muy buenos leyendo la mente de sus dueños y juzgando quién viene, por lo que muchos perros guardianes rurales no ladran cuando ven venir a sus amigos. Pero los perros demasiado mimados pueden ser muy gruñones, hacer lo que quieran, no mirar a sus dueños para nada y pueden ladrar a todas las visitas y amigos que vengan a casa, lo que puede derivar en saltos y mordiscos si no se toma en serio. Demasiados mimos pueden llevar a que se les enseñe la casa con frecuencia La mayoría de los perros de la familia son especialmente buenos para leer la mente de las personas. Si se le castiga severamente por un comportamiento, no volverá a hacerlo. Por supuesto que es inevitable que un perro destroce la casa o revuelva el cubo de la basura, pero si un perro destroza la casa muy a menudo y las cosas que destroza repetidamente llegan al fondo, significa que sabe que no le castigarás, así que no te tiene miedo. El exceso de mimos al perro afectará a la educación De hecho, un perro de compañía cualificado será capaz de obedecer, si no obedece, a su amo cuando le da una orden seria. Si el perro no obedece al amo cuando éste le da la orden, sino que hace lo que quiere, o le da un trato, o incluso se cree el amo y no se toma en serio la orden del amo, entonces este tipo de mimos es realmente muy peligroso y ha llegado al punto en que el perro rompe la relación jerárquica, y una vez rota la relación jerárquica, será muy difícil controlar al perro.
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