Consejos para la selección del labrador ¿Sabe si el labrador que compra está sano?

La selección de un labrador depende del apetito El apetito debe ser normal. Comer, beber, jugar, excretar y dormir son las cuatro necesidades principales del desarrollo normal del cachorro. Los cachorros que acaban de llegar a un nuevo entorno o que están mareados pueden tener un apetito reducido temporalmente. Además, los cachorros con deshidratación grave, enfermedad latente, gastroenteritis y dolor físico pueden tener poco apetito. En estos casos, los posibles propietarios deben permanecer al margen. Pregunte al propietario sobre los horarios de alimentación y organice una visita para comprobar si hay cambios. Seleccionar un labrador para ver si un resfriado, una alergia nasal o una infección de las vías respiratorias superiores pueden causar una secreción nasal. Cuando se infecta con bacterias, la secreción puede volverse blanca lechosa, amarilla o con pus verdoso. Además, el hecho de que la comida salga a chorros por las fosas nasales indica que el cachorro está comiendo demasiado rápido o que tiene un problema con el mecanismo de deglución o un defecto estructural congénito. Los cachorros sin tos toserán cuando tengan un resfriado, aire turbio, garganta sensible, bronquitis y bronquitis. La tos y la flema intensas pueden provocar pérdida de apetito y desnutrición en los cachorros. Selección de un Labrador por sus ojos Los ojos son claros y brillantes y la córnea del ojo es transparente, lo que permite ver claramente el color de la capa de pigmento del ojo. El virus de la hepatitis puede hacer que la córnea se vuelva azul; la entrada de cuerpos extraños en el ojo o un traumatismo en el mismo pueden hacer que el ojo se hinche y se cierre o que la parte blanca del ojo se vuelva roja y la córnea blanca. La infección por el virus del moquillo y otros patógenos oftálmicos puede provocar una secreción anormal y pus. Elegir un labrador por su tamaño

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