El Labrador es amigable y gentil, con un temperamento excepcionalmente bueno, especialmente cuando se trata de niños, es como un hermano mayor que protege a los niños, puede ser un compañero cercano para los niños y puede ser un buen compañero para que los niños crezcan sanos, por lo que es particularmente adecuado para la cría familiar. El labrador es leal y estudioso, por lo que los labradores se crían en todo el mundo como perros policía, perros guía y perros de búsqueda y rescate. Los labradores también son muy buenos aprendices. Los labradores tienen muy buena memoria y pueden aprender cosas fácilmente si se les enseña con paciencia.
Los labradores son fáciles de mantener y no son exigentes con la comida, por lo que comerán todo lo que sus dueños les den. Sin embargo, los perros son diferentes a los humanos y tienen distintas necesidades de elementos nutricionales. La necesidad de sal del labrador es casi insignificante, por lo que los propietarios no deben darle alimentos que coman los humanos, ya que de lo contrario dañarán fácilmente el organismo del perro. La obediencia del labrador es buena El labrador es muy inteligente, tiene un alto coeficiente intelectual y es muy obediente y escucha muy bien a su dueño. En realidad es muy fácil para los propietarios entrenar a su Labrador. El labrador puede entender rápidamente las órdenes de su dueño y completar las instrucciones que éste le da sin ningún problema.