En realidad, no hay nada malo en ponerle un nombre al perro, siempre y cuando al palista le parezca que suena bien. De todos modos, al perro no le importará, e incluso si lo hace, no podrá protestar mucho, sino como mucho ladrar al paleador. No hace falta mirar la fecha de nacimiento, el feng shui ni nada más.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي