Tos de las perreras

La tos de las grandes camadas, también conocida como traqueobronquitis transmisible canina, abarca clínicamente todas las infecciones de las vías respiratorias superiores con tos como síntoma principal, excepto el moquillo. La tos de las perreras es muy contagiosa y puede transmitirse por vía aérea y por contacto, y es tan rápida que a menudo hace que todos los perros que conviven enfermen, de ahí el nombre de «tos de las perreras». La enfermedad puede aparecer durante todo el año, pero es más frecuente en primavera y otoño. Puede aparecer en perros de cualquier edad, normalmente con algunos síntomas leves en los perros adultos, pero puede conducir a una bronconeumonía grave si va acompañada de una infección bacteriana, y puede provocar la muerte en los cachorros. La tos de las perreras es una enfermedad multifactorial y los agentes que la causan incluyen bacterias y virus. Las bacterias son principalmente Bordetella bronchiseptica y los virus incluyen el virus de la parainfluenza canina y el adenovirus canino. El principal signo clínico de la enfermedad es la tos debida al ataque bacteriano y vírico a las membranas mucosas del tracto respiratorio superior. La tos se caracteriza por ser cavernosa, de larga duración y con un «clic» al final. Por ello, algunos propietarios creen erróneamente que el perro tiene un cuerpo extraño atascado en la boquilla. Además de la tos y el chasquido, otras dos características de la enfermedad son que la temperatura no es alta en las primeras fases de la enfermedad y que hay un marcado efecto sobre el apetito. La enfermedad también tiene una larga duración y es difícil de curar. Actualmente no hay cura para la enfermedad y la vacunación es la única medida eficaz para prevenir el desarrollo de la tos de las perreras.

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