El presidente Putin sigue su cosecha de Akita con un pastor de Asia Central disfrazado de recogedor de cacas.

El presidente ruso Vladimir Putin siempre ha sido una figura legendaria. Además de estar en la actualidad política, Putin también es un cagón con muchos perros en su vida privada. En 2012, el gobernador de la prefectura de Akita (Japón) regaló a Putin un perro Akita como muestra de agradecimiento por la ayuda del pueblo ruso tras el tsunami y el terremoto de Fukushima. A cambio, Putin le regaló un gato siberiano llamado «Mir», que significa «paz» en ruso. En una entrevista posterior, Putin acercó al Akita a la cámara para mostrar al mundo al saludable y adorable perro. Cinco años después, en octubre de 2017, Putin recibió otro pastor de Asia Central de manos del presidente de Turkmenistán, Gurbanguly Berdimuhamedov. El pastor centroasiático, llamado Venel por Putin, que significa «leal» en ruso, es de pura herencia turcomana y tiene un precioso color blanco con manchas marrones. La foto muestra a Putin sujetando al cachorro con cuidado, manteniéndolo en el aire y mirándolo con ojos tiernos, lo cual es una visión encantadora. Hablando del pastor de Asia Central, una raza con una historia de más de 4.000 años, la leyenda sostiene que el mastín tibetano es su antepasado. Cuando son adultos, los pastores de Asia Central son altos y larguiruchos, tranquilos y serenos, y están entrenados para ser muy buenos perros de trabajo y de guardia. Esta vez, Turkmenistán ha optado por regalar a Rusia una raza tan valiosa y valiente, también llena de sinceridad, creyendo que el pastor centroasiático es adecuado para un maestro de la gravedad de Putin. En cualquier caso, esperemos que este pastor centroasiático crezca sano y cumpla su misión.

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