Los corgis son muy reacios al calor y no duermen en su nido cuando sube la temperatura, sino que prefieren dormir en el suelo. Es una buena idea tener una gran almohadilla de hielo para evitar que se enfríe, o encender el aire acondicionado si se puede. Cuando la temperatura es baja lo mejor es meterlo en su caseta y mantenerlo caliente, cuando hace calor sólo puede dormir donde quiera. Lo mejor es no acostar a tu Corgi, ya que es el tipo de perro que suelta mucho pelo, por lo que acostarlo dejará tu cama cubierta de pelo de perro que no podrás limpiar. Además, como los Corgis tienen las patas cortas, suelen ensuciarse la barriga y el pelaje cuando salen a pasear, por lo que al acostarlos pueden manchar la cama. El Corgi es muy dormilón y toda la casa puede convertirse en su lugar de sueño, a veces cuando tiene sueño de jugar, se baja y se duerme, sin importarle donde esté, y cuando se despierta acalorado de la siesta, vuelve a dormir en otro lugar hasta que se cansa.
English Deutsch Français Español Português 日本語 عربي