¿Pueden los perros entender el habla humana? Sí, los perros pueden entender tanto las voces humanas alegres como las tristes. Una investigación científica ha demostrado que los perros sólo responden a los estímulos vocales de los humanos, además de a los suyos propios Los investigadores de la Universidad de Roland, en Hungría, intentaron comprender los patrones de interacción entre perros y humanos haciendo que los perros se tumbaran tranquilamente en una máquina de resonancia magnética durante al menos seis minutos para observar la actividad sanguínea de sus cerebros. Fue un proceso difícil, pero los perros hicieron un favor a su pala y el experimento comenzó sin problemas. Los investigadores reprodujeron unos 200 estímulos sonoros, de tres tipos: ladridos de perros, voces humanas y otros ruidos sin sentido, después de que cada perro se acostara en el aparato. Para su sorpresa, los cerebros de los perros no sólo aumentaban su actividad cuando escuchaban sonidos de su propia especie, sino que los sonidos humanos también excitaban sus cerebros, pero no los sonidos sin sentido. Además, fueron capaces de identificar las emociones alegres y tristes de las voces humanas: las voces humanas alegres provocaron más actividad cerebral que las tristes.
Pero, ¿por qué los perros sólo responden a los estímulos vocales de los humanos, además de los de su propia especie? Este vínculo entre perros y humanos comienza con su primer contacto. Los perros han sido compañeros de los humanos desde hace 14.000 años. Al principio, los humanos domesticaron a algunos lobos dóciles y los adiestraron para que les ayudaran en su trabajo diario y en la caza. Tras generaciones de cría, acabó surgiendo el perro doméstico. Por qué los perros entienden las voces humanas La sensibilidad de los perros a las voces humanas es evolutiva; fueron criados por los humanos y tuvieron que intentar entender los mensajes contenidos en las voces humanas para poder ayudar mejor a sus pequeños compañeros humanos. Con el tiempo, han aumentado su sensibilidad a las voces humanas y sus cerebros pueden automatizar el reconocimiento de las mismas. En resumen, los perros actualmente sólo pueden distinguir los gustos y disgustos de las voces humanas