Observa los ojos del perro para ver si están claros, si no hay lágrimas, si la córnea está nublada y si hay excrementos o secreciones en las comisuras de los ojos. Un perro sano tiene los ojos claros, la zona ocular limpia, sin secreciones oculares, sin lágrimas y con la conjuntiva rosada. Si ves a un perro sin mirada en ambos ojos, con la zona ocular sucia y la conjuntiva roja, puede estar asociado a una enfermedad ocular o a una indigestión, etc. Busque cambios en el morro El morro es un indicio importante para saber si su perro está enfermo o no. La nariz de un perro sano está fresca y húmeda con pequeñas gotas de agua. Se considera que un perro está enfermo cuando el extremo opuesto está seco o cuando hay una secreción plasmática, mucosa o purulenta de la cavidad nasal. Mira la boca para ver si la boca del perro tiene enrojecimiento, úlceras y manchas de putrefacción, no hay olor especial, la deglución no tiene dificultad, etc., la boca grande y saludable limpia y húmeda, de color rosa, la lengua es de color rojo brillante, sin mal aliento, sin nacimiento. Si la boca está enrojecida e hinchada, salivando, con mal aliento, entonces hay enfermedad.
Mira el ano para ver si la zona que rodea el ano del perro está limpia y no presenta inflamación, enrojecimiento, hinchazón o úlceras. Un perro sano con el ano limpio y sin cuerpos extraños, como con heces o enrojecimiento, suele estar asociado a una enfermedad digestiva, una enfermedad infecciosa o una inflamación local. Observe la piel para ver si el pelaje del perro está mudando, la fuerza de la elasticidad de la piel y si hay erupciones, ampollas, costras y úlceras en la piel. Un perro sano tiene un pelaje liso y brillante, con una buena elasticidad de la piel. Si el pelaje del perro se desprende constantemente, es áspero y sin brillo, la piel está seca y carece de elasticidad, o si se observan defectos como nódulos y úlceras, el perro está enfermo.