El labrador es una raza apacible y es uno de los tres perros más no agresivos junto con el trineo siberiano y el golden retriever, por lo que se suele tener como perro de compañía. Se necesita un entrenador de perros muy profesional para entrenar a un perro guía, y hay muchos programas de entrenamiento, a continuación voy a compartir con ustedes uno de los programas de entrenamiento – entrenamiento con obstáculos. Uno: En primer lugar, hay que entrenar al labrador para que realice todas las técnicas básicas, de pie, de avance, de parada, etc., para poder realizar el entrenamiento con obstáculos. Dos: entrenar la reacción al encuentro de obstáculos para que el labrador forme un reflejo condicionado. Por ejemplo, si lleva a su labrador a una escalera, puede entrenarlo para que reaccione cuando se encuentre con la escalera llevándolo a la misma y dándole una palmadita a la escalera o a otra cosa con su mano para que se detenga y se apoye de lado en el entrenador. Tercero: Repetir el adiestramiento para que el labrador desarrolle el hábito de estar condicionado a detenerse e inclinarse lateralmente contra el adiestrador en cuanto encuentre un obstáculo, hasta que el porcentaje de éxito alcance el 99%, que se considera exitoso. Por último, durante el proceso de adiestramiento, si el labrador hace un gran trabajo, hay que elogiarlo verbalmente y animarlo con comida como recompensa, para que esté más motivado a participar en el adiestramiento. Todo esto forma parte del adiestramiento de un labrador para que se convierta en un perro guía. Para llegar a ser un perro guía cualificado, requiere un adiestramiento más profesional y riguroso para que pueda convertirse en un perro guía cualificado y luego servir a los ciegos y convertirse en un par de ojos para los ciegos.
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