El gran número de células que se dividen requiere un mayor gasto de energía entre el nacimiento de un cachorro y la edad adulta, ya que los perros pequeños, como el caniche, aumentan aproximadamente 20 veces su peso, y los perros como el gran danés, más de 100 veces. Un lapso de crecimiento tan grande requiere una rápida división y crecimiento de las células, lo que significa que sus cuerpos necesitan esforzarse más para crecer más carne y obtener más energía para producir más células, y este proceso acelerará su envejecimiento. Esto, a su vez, puede tener muchos efectos secundarios para ellos, como trastornos del desarrollo, problemas esqueléticos, musculares y digestivos. Cuanto menor sea el tamaño del cuerpo, menor será la tensión en los huesos También en términos de la estructura corporal del perro, un mayor tamaño del cuerpo significa más tensión en los órganos internos, se requiere más energía para mantener el cuerpo en funcionamiento y se ejerce más tensión en los huesos. Por ello, los perros medianos y grandes tienen muchas posibilidades de desarrollar artritis.
Los perros pequeños se desarrollan más lentamente que los grandes. Debemos saber que los perros grandes crecen rápidamente, alcanzando la madurez en todas las áreas de su cuerpo alrededor de los 18 meses, mientras que los perros pequeños no alcanzan la madurez hasta los 24 meses. Este rápido crecimiento también indica la velocidad general del proceso vital, lo que significa que envejecen antes que los perros más pequeños de la misma edad. Por eso, en el curso de los cuidados, generalmente empezamos a alimentar a los perros senior cuando los perros grandes tienen 6 años, y los pequeños alrededor de los 8 años.
Para asegurarse de que su perro necesita revisiones médicas periódicas