Causas y tratamiento del prolapso en los gatos

También conocido como prolapso rectal o ectopia anal, el prolapso rectal en los gatos suele estar estrechamente relacionado con la diarrea prolongada y la invaginación intestinal, siendo el aumento de la presión abdominal la principal causa del prolapso rectal. Además, el estreñimiento prolongado en los gatos también puede provocar un prolapso. Un prolapso grave puede provocar caries intestinales, pero los síntomas sistémicos son menos graves y pueden incluir depresión, pérdida de apetito o desgaste. ¿Qué significa «prolapso»? Inflamación «salchichera», columnar y pendular del ano, congestionada o edematosa, con una superficie sucia, pegada con pelos y barro, seguida de ulceración y necrosis de la mucosa. Suele ir acompañada de una temperatura corporal elevada, depresión y pérdida de apetito. Y las deposiciones frecuentes. Análisis de las causas 1. Diarrea aguda prolongada, debilidad, o por estreñimiento, esfuerzos violentos durante el parto, prostatitis. La enfermedad puede ser desencadenada por una grave parasitación en el intestino, un exceso de fibra en la dieta y carencias de proteínas y vitaminas que hacen que el gato esté desnutrido. 2. Si el gato tiene un prolapso debido a una diarrea prolongada, hay que hacer un examen fecal, muy probablemente por coccidios. Si el gato tiene un prolapso debido a una presión anal excesiva (por ejemplo, estreñimiento), es probable que se haya comido un cuerpo extraño difícil de expulsar, por lo que no puede sacarlo aunque se esfuerce todos los días. Si el gato no hace caca durante más de tres días, presiona el vientre con la mano para ver si hay acumulación de heces. Si el gato grita cuando lo presionas, puede haber ingerido un cuerpo extraño duro, como un plástico o una aguja, así que acude al médico y hazle una foto lo antes posible. Si no hay gritos y la acumulación de heces es evidente, es posible que el gato haya ingerido un cuerpo extraño más blando, como un algodón. Los hilos de algodón son relativamente menores y normalmente pueden expulsarse si son cortos, pero si son demasiado largos y cuelgan de la base de la lengua, habrá que extraerlos abriendo el estómago. Aunque el hilo sea corto, no te alegres demasiado, porque incluso un hilo es como una sierra en su pequeño intestino. Es como un intestino humano con un cordel metido dentro, que puede arañar fácilmente la pared intestinal del gato tirando y tirando. El diagnóstico es muy fácil de realizar basándose en la localización, el aspecto y los signos clínicos característicos de la enfermedad, pero es importante tener en cuenta y determinar si hay una ligadura en el canal intestinal; si se ignora el diagnóstico y sólo se rectifica el prolapso intestinal, pronto volverá a aparecer. La primera forma de distinguir entre el prolapso rectal simple y el prolapso rectal superpuesto es palpar el intestino prolapsado temprano, el primero es hueco y el segundo es firme. La segunda es la palpación del abdomen después de la rectificación rectal, en la que la primera presenta una cavidad abdominal flácida y una sensación general de vacío y la segunda una sección del canal intestinal firme, inelástica y con aspecto de salchicha. Después de llevar el tratamiento al médico, éste recomendará un lavado con Neosporin al 01% bajo anestesia general. A continuación, se envuelve en una gasa limpia y se introduce gradualmente en el ano para confirmar que el canal intestinal se ha reposicionado antes de realizar una sutura de paquete de manchas. El tratamiento y el pronóstico del animal dependen de la etiología que produjo el prolapso, de la extensión del mismo y de si se trata de un prolapso recurrente. En el caso de un prolapso rectal agudo con un daño tisular mínimo, se recomienda el reposicionamiento manual y la fijación con sutura del paquete perineal. Los prolapsos irreductibles o los prolapsos con daños graves requieren una escisión. Si el prolapso rectal reaparece tras el reposicionamiento manual o la escisión, está indicada la fijación colónica. La fijación colónica es la creación de un vínculo permanente entre la superficie de la membrana plasmática del colon y la pared abdominal para evitar el movimiento del segmento posterior del colon y del recto. La fijación del colon se utiliza a menudo para prevenir la reaparición del prolapso rectal y es muy eficaz. Hay que tener cuidado de no penetrar en el intestino del colon durante la operación y provocar complicaciones. Una vez reposicionado el recto, se tratan la diarrea, el estreñimiento y otras afecciones que provocan el prolapso.

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