Orinar es marcar la soberanía Los perros siempre orinan, además de la necesidad física de excretar es un aspecto, el otro es dejar un mensaje a través del marcado de la orina. El propio territorio del perro, por supuesto, debe tener su propio olor. Al orinar, marcan su soberanía. Por un lado, atrae al sexo opuesto y, por otro, facilita que otras personas del mismo sexo se informen de su territorio y les aconsejen que lo eviten.
Cuando un perro huela su propio olor, sentirá que ha llegado a un lugar seguro, igual que un humano que regresa a su propia casa. Orinar es mantener la frescura Los perros que orinan pueden lograr un efecto de disfrute de tiempo compartido. La frescura de la orina representa el momento en que llegan otros perros y la frecuencia con que los visitan. El perro llega por primera vez, hace una marca, y después llega de nuevo, hace una marca para renovar la orina. Otro si el perro llega, huele la información de la orina dos veces, sabe que el perro vino por última vez hace unas horas y viene tan a menudo como unas horas, y hace un buen trabajo de evitar y compartir el territorio en base a la información obtenida.